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viernes, 11 de febrero de 2011

¡SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARIS!

Probablemente Paris es la ciudad más bonita del mundo. Lo tiene absolutamente todo: es una ciudad que conservando sus edificios y avenidas históricos está a la cabeza de la modernidad; es una ciudad no solo para trabajar sino también para la diversión en cualquiera de sus formas, desde los famosos cabarets Lido y Moulin Rouge a sus terrazas siempre orientadas hacia los paseantes, discotecas, bares de copas, etc; respecto a la cultura es indudable que su conjunto de museos, encabezado por el Louvre, abarca todas las áreas artísticas, completado por el movimiento artístico que se da cita en sus cafés; es una ciudad bulliciosa y sin embargo tranquila para poder pasear; tiene fama de cara pero sin embargo su oferta es tan amplia que es accesible a todos los bolsillos, desde los restaurantes más selectos a las brasseries más modestas. El único pero que se le puede poner es el chauvinismo francés, aunque después de visitarla no es extraño que los franceses se crean el ombligo del mundo.

Respecto a los lugares a destacar la lista es tan enorme que sólo enumeraremos aquellos que puedan ser útiles en una primera visita a la ciudad (dada la extensión de París se señala la estación de Metro ó tren de cercanías/RER más cercana), la cual ha de ser al menos de 7 días para tener una visión adecuada de la ciudad.
De entre la amplia variedad de museos, destaca el Museo Louvre: Sin duda uno, de los tres mejores museos del mundo. Inicialmente fue un castillo real (1.200) y posteriormente Palacio Real desde los tiempos de Francisco I (principios del siglo XVI) hasta Luis XIV (que se instaló en Versalles). La colección fue iniciada por Francisco I y por Catalina de Médicis y ampliada por los siguientes reyes (Luis XVI añadió a la colección las pinturas españolas y flamencas). Fue inaugurado en 1.793 y ha tenido sucesivas ampliaciones; las últimas se produjeron en 1.981, cuando Miterrand le dotó de su moderna entrada, la Pirámide de Cristal anexa al Arco del Carrusel (de Napoleón), y en su bicentenario añadiendo nuevas salas. Tiene una extensión completa de 1,5 Km. Están divididas en tres alas, cada una con un código de color diferente, denominadas Denon (la parte contigua al Sena de unos 700 metros de extensión), Richelieu (frente a la Denon y contigua a la Rue Rivoli), y Sully (la menor y unión entre las otras dos, de tal forma que queda abierto el Museo por la zona del Arco del Carrusel). Desgraciadamente, la gran extensión del Museo y la enorme cantidad de visitantes no permite contemplar plácidamente la calidad de las obras.

La entrada se realiza a través de la Pirámide, que ilumina la sala inferior (Napoleón). El Museo está dividido en 7 Áreas correspondientes a los diversos temas: Antigüedades orientales e islámicas, egipcias, griegas, romanas y etruscas, pintura, escultura, Artes decorativas y artes gráficas. De entre todas sus obras, desde la antigüedad hasta 1.900, destacan sobremanera la famosa Gioconda de Leonardo da Vinci, la Venus de Milo, y la Victoria de Samotracia. Las zonas más espectaculares se encuentran en la 1ª planta del Ala Denon junto a la denominada Gran Galería, que acoge las pinturas del renacimiento italiano, algunas españolas y flamencas y una colección de la pintura francesa del siglo XVIII. Más espectaculares aún son las antigüedades griegas (Venus de Milo), egipcias (Escriba sentado), romanas (Sarcófago de los esposos) y de Mesopotamia (Código de Hammurabi, Toros alados del Palacio de Sargon II) que se encuentran en la planta baja de las tres alas. Dada la amplia extensión del museo (el más grande del mundo) y el gran tesoro artístico que reúne, hay que reservar al menos un día de estancia para su visita. (METRO: Línea 1 Palais Royal, Louvre. Abre de 9 a 18 y lunes y miércoles hasta las 22,00. Martes cerrado).

El segundo Museo en importancia es el Museo d'Orsay. Ubicado en la antigua Estación de Ferrocarriles de Orleáns (1.900) cubre el periodo comprendido entre mitad del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial, incluyendo todo tipo de artes, pintura, escultura, arquitectura, etc. Pompidou ideó su transformación en museo y finalmente por inaugurado por Miterrand. Mide unos 150 metros de largo y 30 de alto y está dividido en tres plantas, de las cuales la más importante es la planta superior que recogen una enorme colección de pintura impresionista representados por Monet, Renoir, Degas, Van Gogh, Cezanne, Toulouse-Lautrec, Delacroix … Extraordinario. (METRO Linea 12 Solferino - Asamblea Nacional RER C Museo d'Orsay. Abierto de 9 1 18 excepto lunes).

Otros museos destacables son el Museo Rodin (METRO Linea 13 Varenne. RER C Invalidos Abierto de 10 a 18 excepto Martes) enclavado en el rococó Hotel Byron, lugar de estancia del artista en los últimos años de su vida, cuyas obras escultóricas más importantes, El pensador, Balzac y Les Bourgeois de Calais, están expuestas en el jardín. En el interior encontraremos pinturas de Renoir, Monet y Van Gogh; y el Grand Palais y Petit Palais (METRO Lineas 1 y 13 Campos Elíseos Clemenceau. Abiertos de 10 a 20 excepto Jueves), construidos para la Exposición Universal de 1.900 y recogen exposiciones itinerantes, descubrimientos científicos y un planetario.

El punto neurálgico de la ciudad es la avenida de los Campos Elíseos. Es una extensa avenida de 2 Km., en cuya parte alta se encuentran una gran cantidad de restaurantes, cines, bancos y comercios diversos, hasta alcanzar la Place de l'Etoile o Charles de Gaulle y el Arco del Triunfo, y en su zona inferior se encuentran diversos palacetes, entre ellos el palacio presidencial a la izquierda, y pequeños parques a ambos lados, hasta desembocar en la Plaza de la Concordia. Durante el día hay un enorme movimiento de personas y coches, pero sin embargo después de la cena es un lugar encantador para poder pasear en un ambiente de tranquilidad y sosiego.

El Arco del Triunfo es el lugar central de la Place de L'Etoile, denominada así por ser la confluencia de doce avenidas, que le dan una forma de estrella (también se la conoce como plaza Charles de Gaulle). Al mismo se accede por un subterráneo que nace en los Campos Elíseos. El arco de 50 metros de altura fue construido en estilo clásico por orden de Napoleón para exaltación de su ejército. Está decorado a ambos lados con bajorrelieves de escenas de la era revolucionaria. A la derecha la salida de los voluntarios al frente (conocida como Marsellesa) y a la izquierda el triunfo de Napoleón de 1.810. En el interior del arco están los lugares de batalla, y al otro lado la resistencia y la paz de 1.815. Delante del arco se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, cuya llama se activa todos los días a las 6,30. Desde este lugar elevado tenemos una perfecta visión de los Campos Elíseos y del Gran Arco de la Defensa, zona financiera de París, en el lado contrario. (METRO Líneas 1,2, y 6 Charles de Gaulle - Etoile RER A Charles de Gaulle). Los Campos Elíseos finalizan en la Plaza de la Concordia (METRO Líneas 1, 8 y 12 Concorde). Este fue el lugar en que fueron guillotinados durante la Revolución Francesa, Luis XVI, su mujer Maria Antonieta y otros personajes como Roberspierre, Danton y Carlota Corday. Los revolucionarios eliminaron todos los símbolos reales de la plaza fundada por Luis XV ubicando en su lugar central la guillotina. A finales del siglo XVIII, para olvidar estos macabros acontecimientos, el Directorio la renombró como Plaza de la Concordia. El centro de la plaza está dominado por el Obelisco de Ramsés II traído de Luxor como regalo del virrey egipcio. En la base del obelisco en jeroglífico se narra la forma en que viajo a través del Nilo y como a los 3 años se elevó en la plaza (23 metros y 22 toneladas).

Mirando hacia el Arco del Triunfo a pocos pasos a la izquierda se encuentran el Grand Palais y el Petit Palais, y a la derecha el Palacio Presidencial del Elíseo. En la parte posterior se encuentra el Jardín de la Tullerias, parte del Palacio Real del Louvre (hoy parque público) con 8 estatuas que representan a las mayores ciudades de Francia y, a la derecha, el majestuoso Hotel Crillon que acogió numerosas reuniones de la nobleza y hoy es sede del Club Francés del Automovilista.

Desde Concordia, cruzando el Sena se encuentra la Asamblea Nacional (el Congreso) edificado por la duquesa de Borbón, hija de Luis XIV, y confiscada por la República para ser sede del Consejo de los 500. De su interior destaca su Biblioteca de estilo romántico y con pinturas de Delacroix (METRO Línea 12 Asamblea Nacional RER C Museo d'Orsay). Prácticamente a su lado está el Museo de Orsay.

Retornando a la plaza de la Concordia y continuando por la señorial Rue Rivoli con sus preciosas arcadas, y tomando una de las primeras calles a la izquierda, nos encontraremos con la Iglesia de la Madeleine. Su exterior es el de un templo griego con columnas corintias de 20 metros de altura. Fue ideada por Napoleón como homenaje a sus victorias y tras la restauración fue convertida en Iglesia. De su interior destacan los frescos que representan héroes de la Cristiandad (¡Napoleón entre ellos!). En el exterior se desarrolla un mercado de flores y en la plaza hay un famoso Delicatessen y una tienda de caviar, trufas etc. (METRO Líneas 8 y 12 Madeleine).

Cerca de allí se encuentra la Plaza Vendome, con la columna central y sus bonitas fachadas, una de las plazas más elegantes de la ciudad en la que se encuentran los establecimientos de joyería y perfumes más selectos de la ciudad. A pocos pasos se encuentra el edificio de la Opera Garnier (METRO líneas 3, 7 y 8 Opera) llamado así en honor al arquitecto que la construyó a mitad del siglo XIX en estilo Segundo Imperio, que es el más grande teatro de ópera del mundo. Está ricamente decorado, destacando su escalera de entrada con siete arcos que acogen otras tantas esculturas. Es en este edificio, recorrido por un río subterráneo, donde se inspiró la obra El Fantasma de la Opera.

Ahora hemos de desplazarnos a la zona noreste de la ciudad. En la plaza abierta de la Explanada de Inválidos se alza el monumental Hotel des Invalides (METRO Línea 8 Latourg-Mauburg REC C Invalides, abierto de 10 a 18), con una inmensa fachada con las estatuas de Marte y Minerva a ambos lados de la puerta de entrada y con la estatua de Luis XIV (su constructor) en el centro del pavimento. Su nombre deriva de la utilidad para la que fue edificado, servir de hospital para los soldados inválidos. Hoy en día es un museo militar en el que se muestra los diversos instrumentos, trajes y armas militares, conservándose entre ellos la tienda de campaña de Napoleón y una gran profusión de elementos de la época napoleónica. En el interior del edificio, en su patio central se eleva una gran cúpula (100 metros) cubierta de oro que acoge la Iglesia de la Cúpula y la Tumba de Napoleón en los bajos circulares, con bajorrelieves de sus victorias e inscripciones de fragmentos de su vida. El complejo se completa con otra Iglesia, la de San Luis también llamada “de los Soldados”, realizada en arquitectura clásica del que destaca su bonito órgano.

Dirigiéndonos al río, junto al parque conocido como Campo de Marte, se alza majestuosa la Torre Eiffel (METRO Línea 6 Bir Hakeim, RER C Champs de Mars). Con sus 300 metros de altura, fue inaugurada en la Exposición Universal de 1.889 y fue el edificio más alto del mundo hasta la construcción de la torre Chrysler en Nueva York. Se accede a la misma desde uno de sus pilares y por medio de diferentes ascensores se asciende a cada uno de sus miradores a 57 metros, 115 metros y 275 metros. Desde esta altura la vista de la ciudad es extraordinaria en un día claro (merece la pena gastar un poco más para subir hasta la cima, pues la vista es diferente que en cualquiera de los otros dos miradores, a los que también se tiene acceso; para los intrépidos hay escaleras de subida hasta el segundo nivel), explicándose en cada uno de los paneles cuales son los edificios que se ven en cada una de las 4 caras. Al otro lado del río se alza frente a la torre el complejo de Trocadero, con fuentes a sus pies y tres museos alrededor de la plaza.

Volvamos de nuevo al Louvre. Al final del mismo se encuentra el más famoso de los puentes que cruzan el Sena. Es el Pont Neuf o ¡puente nuevo! (1600) desde el que se puede contemplar una maravillosa vista de los alrededores, observando en toda su majestuosidad el Louvre, el Museo de Orsay, la Asamblea Nacional, el Grand y Petit Palais etc. Este puente da acceso a Saint Germain de Pres (en la orilla frente al Louvre) del que luego hablaremos. Cercano al puente asimismo se alza el Hotel de Ville o Ayuntamiento.

Es hora de desplazarnos en dirección suroeste siguiendo el curso del Sena. El río Sena se bifurca en dos brazos formando en su interior la Isla de la Cité, que fue el lugar en que se fundó París. Allí se encuentra la Catedral de Notre Dame .De estilo gótico, fue construida a instancias del Obispo de Sully a mitad del siglo XII y finalizada 200 años después. Fue el lugar en el que Napoleón se autocoronó Emperador en 1.802. Destacan sobremanera sus dos torres, las pilastras que soportan el coro en su parte posterior y que le confieren una estampa característica, y en su interior resalta la oscuridad de la nave y la luz que ilumina el coro, así como los dos rosetones y los pilares románicos. En la plaza frente a la puerta de entrada está señalado el kilómetro cero de Francia, así como el acceso subterráneo a la cripta arqueológica en que se muestran los cimientos de la anterior iglesia sobre los que se edificó y los restos de las casas y calles de la época romana. (METRO Línea 4 Cité-St Michel RER B-C St.Michel).

Frente a la Catedral se eleva la Conciergerie (METRO Líneas 1 y 4 Cité Chatelet, abierto de 9,30 a 18,30) o Palacio de la Cité, del siglo 14 que fue Palacio Real, residencia del Oficial de la Corona, y posteriormente prisión (para Maria Antonieta, Robespierre y los girondinos entre otros) hasta 1.914 en que se convirtió en Palacio de Justicia y Monumento Nacional. En su interior se encuentra la Saint Chapelle, capilla gótica construida por Luis IX para acoger las reliquias adquiridas al emperador de Constantinopla (como la Corona Thorns). Destacan de su interior las vidrieras del siglo XIII, que narran escenas de la Biblia.

Al otro lado de la ciudad en el barrio de Montmartre; accediendo a través del funicular de su base o la larga escalinata, se eleva la Basílica del Sagrado Corazón ó Sacre Coeur, erigida por suscripción popular en conmemoración de la caída de París en la guerra franco-prusiana de 1.870. Construida en estilo bizantino, es un monumental edificio sobre la colina de Montmartre con una cúpula de forma ovoide de 80 metros y con una fachada de triple arcada con las estatuas en bronce de Santa Juana de Arco y San Luis. En el centro, la Estatua de Cristo. Sobresale la blancura del edificio y está iluminado de día y noche. Y muy cerca encontraremos la Place du Tertre, lugar de encuentro de retratistas, caricaturistas y, en definitiva, el ambiente bohemio más conocido de la ciudad.

El barrio de San Germain des Pres nace en el Puente de las Artes frente al Louvre delimitado por el Boulevard del mismo nombre. La plaza es lugar de encuentro de artistas, filósofos y políticos en alguno de sus cafés. La Iglesia de Saint Germain des Pres es la única iglesia románica de París (siglo VI) destacando su coro y sus capiteles góticos, así como sus frescos del siglo IX. La zona está llena de librerías, galerías de arte, cafés y restaurantes y fue lugar de residencia de Moliere, Delacroix, Oscar Wilde etc. (METRO Líneas 1 y 10 St. Germain des Pres).

Cerca de allí se encuentra el Senado, enclavado en el Palacio de Luxemburgo de principios del siglo XVII, construido por la reina Maria de Médicis a imagen del Palacio Pitti de Florencia. Destaca del interior la biblioteca con pinturas de Delacroix y los jardines exteriores, lugar de esparcimiento de los parisinos.

Otros lugares que deben ser objeto de visita son el Panteón, mausoleo de hombres ilustres como Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo, Zola etc; la Plaza des Vosges, una de las más bonitas de la ciudad construida como residencia real de Luis XIII y Ana de Austria, en la que también vivieron Richelieu, Victor Hugo (su museo está en el número 6) etc, y hoy acoge algunos anticuarios y varios cafés; la Plaza de la Bastilla, en donde estuvo enclavada la prisión de nobles que fue asaltada por los revolucionarios el 14/07/1789, en la que está enclavada la Columna de la Libertad y la Opera de la Bastilla, un modernísimo edificio inaugurado para acercar la ópera al pueblo; el Centro Pompidou recoge exposiciones temporales y es el lugar más polémico de París por su arquitectura vanguardista con formas de tuberías de diversos grosores; la lista es interminable, pero también es visita obligada realizar uno de los innumerables recorridos a través del Sena para descubrir la ciudad desde otra perspectiva y los numerosos puentes que la cruzan.

La excursión a los alrededores más realizada es la visita al Palacio de Versalles. La distancia desde Paris es muy pequeña, y puede alcanzarse desde la Estación RER de Invalides en algo menos de una hora. El Palacio es una verdadera joya, aunque puede decepcionar a algunos por no ser tan distinto de algunos otros Palacios en Europa. Desde luego es impresionante la Gran Galería de Batallas y la famosa Galería de los Espejos. Dada la gran extensión del parque existe un servicio de trenecito que le trasladará a los otros Palacios (los Trianon). Pero probablemente la mayor atracción del parque son las Fuentes, que los fines de semana, dos veces al día a las 11:00 y 15:30 horas, proporcionan un precioso espectáculo de estética y sonido (al finalizar comienza el espectáculo en la gran Fuente de Neptuno junto al Palacio). Dada la gran afluencia de visitantes es muy recomendable llegar muy temprano al Palacio para evitarse las enormes colas (incluso en la Oficina de Información).

Para los niños, accesible en ferrocarril de cercanías, a 30/40 minutos del centro, se encuentra
Disneyland Paris, un Resort con alojamientos temáticos y dos Parques, con gran aglomeración de público en fin de semana. Por contra el Parque Asterix, accesible por autobús desde el Aeropuerto Charles de Gaulle, es menos conocido y más adecuado por sus atracciones para niños mayores de 8 años.

En fin, las maravillas que se encuentran en París son incontables y la única recomendación que se puede hacer es visitarla.

Enlaces a tener en cuenta para un viaje a Paris:

Oficina de Turismo de Francia
Oficina de Turismo de Paris
Museo del Louvre
Museo D'Orsay
Torre Eiffel
Disneyland Paris

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